Abril 2026
Economic & Market Update
Key Takeaway
Sólidas utilidades y un mayor apetito al riesgo impulsan repunte de los activos de riesgo.
El mes de abril estuvo marcado por una recuperación significativa en los mercados financieros globales, particularmente en Estados Unidos, donde los principales índices accionarios registraron uno de sus mejores desempeños mensuales de los últimos años. Tras la volatilidad observada durante el primer trimestre, el entorno de mercado mejoró de manera importante apoyado por una combinación de inflación controlada y resultados corporativos superiores a lo esperado. El S&P500 avanzó más de 10% durante el mes, mientras que el Nasdaq avanzó 15.29% recuperando el liderazgo, principalmente impulsado por las compañías vinculadas a la inteligencia artificial.
En el ámbito corporativo, la temporada de reportes del primer trimestre confirmó nuevamente la fortaleza de las utilidades en Estados Unidos. Las empresas del S&P500 reportaron crecimientos sólidos en ingresos y utilidades de 11.3% y 27.7%, respectivamente, apoyados por eficiencia operativa, disciplina en costos y una demanda que continúa con crecimientos sobresalientes, particularmente en los sectores vinculados a la inteligencia artificial. Las denominadas “Magnificent 7” mantuvieron un papel central dentro del mercado, destacando particularmente compañías vinculadas a infraestructura de inteligencia artificial y servicios digitales, donde las perspectivas de crecimiento estructural continúan siendo muy favorables. No obstante, el mercado ha comenzado a mostrar una mayor diferenciación entre emisoras, favoreciendo compañías con generación consistente de flujo de efectivo y valuaciones más razonables.
En renta fija, el crédito de alto rendimiento (high yield) fue uno de los segmentos con mejor desempeño durante abril, beneficiado por el fuerte apetito al riesgo observado en los mercados y por una compresión adicional en los diferenciales de tasas. El crédito corporativo grado de inversión también mostró fortaleza, apoyado en balances sólidos, bajos niveles de incumplimiento y una reducida percepción de riesgo sistémico.
En materia de política monetaria, la Reserva Federal mantuvo un tono prudente y reiteró que cualquier ajuste en tasas dependerá estrictamente de la evolución de la inflación y del comportamiento de la actividad económica. A diferencia de las expectativas observadas meses atrás, el mercado ha reducido considerablemente la probabilidad de recortes en la tasa de referencia durante 2026, reflejando una economía estadounidense más resiliente de lo anticipado y una inflación que, aunque moderándose gradualmente, continúa por encima del objetivo de la Fed.
A nivel internacional, continuó la debilidad del dólar durante el periodo, reflejo tanto de la convergencia de tasas como de una mayor cautela respecto a la política fiscal y comercial en Estados Unidos. Este entorno favoreció el desempeño relativo de mercados emergentes, mientras que las tensiones en Medio Oriente continuaron siendo un factor relevante para los mercados; sin embargo, pese a episodios temporales de volatilidad en energía y materias primas, el mercado ha mantenido la expectativa de que el conflicto permanezca contenido y no derive en afectaciones estructurales sobre el comercio global o el suministro energético. Históricamente, este tipo de eventos tienden a generar volatilidad transitoria, particularmente cuando no afectan de manera sostenida los fundamentales económicos.
En síntesis, abril representó un punto de inflexión positivo para los mercados financieros. La combinación de inflación en descenso y resultados corporativos extraordinarios permitió una recuperación importante en los activos de riesgo, particularmente en renta variable estadounidense. Y, si bien persisten riesgos asociados a valuaciones elevadas y factores geopolíticos, el entorno macroeconómico continúa siendo consistente con crecimiento moderado y expansión de utilidades, manteniendo una visión constructiva para los activos de riesgo hacia el resto de 2026.